7.3.11

Ciego

Esta entrada va por aquellos y aquellas que, a merced de un amor, de un vicio o de una obsesión, quedan cegados por una luz que no va más allá de su propia realidad. Va por aquellos que saben lo que digo, por los que no lo saben y por los que algún día lo sabrán. Porque a veces cuesta entender que existe un mundo y una realidad distinta para cada uno.

Porque estando ciego es muy fácil tropezar y apoyar un pie en el lugar equivocado. Sin saberlo.

Por vosotros.

Por mí.

8.2.11

La célula perfecta

Ayer, en clase de fisiología vegetal con el profesor Manuel Acosta, surgió un tema que me llamó mucho la atención. ¿Cómo sería la célula perfecta?

Pues bien, tendríamos que remontarnos hace unos 2.000 millones de años (medio millón arriba, medio millón abajo), para entender de dónde provienen las primeras células eucariotas que forman todos los organismos pluricelulares. Una célula eucariota es, como su propio nombre indica eu- "bueno, verdadero", -karyon "núcleo"; una célula con núcleo verdadero, con su material genético delimitado por la doble membrana nuclear. El origen de estas células eucariotas ha sido uno de los grandes enigmas estudiados por científicos a lo largo de los años, y entre ellos destaca Margulis, que expuso su teoría de la endosimbiosis seriada. Esta teoría explica la aparición de las células eucariotas y sus posteriores "mejoras" a partir de una magnífica relación de simbiosis entre bacterias que llevó a una especie de fusión (por fagocitosis) entre ellas, dando lugar a una unidad más compleja.

Antes de la aparición de estas células complejas, la vida se limitaba a un revoltijo de bacterias de distintas formas y con distintas cualidades. Como primer paso, una bacteria anaerobia fijadora de azufre y que utilizaba el calor como fuente de energía, habría incorporado en su interior a una bacteria nadadora (una arquea), dando lugar a esa primera célula eucariota.

Ahora el material genético ya está organizado en su núcleo, pero la bacteria sigue siendo anaerobia, es decir, no podría vivir en presencia de oxígeno, un gas cada vez más abundante gracias al metabolismo de las bacterias fotosintéticas. Aquí viene el segundo paso, cuando la célula eucariota incorpora de nuevo en su interior una bacteria aerobia, capaz de fijar el oxígeno molecular del entorno y producir energía, ATP, a partir de otras moléculas. Esta endosimbiosis daría lugar a los orgánulos celulares que ahora conocemos como mitocondrias, encargadas de la respiración celular y la producción de energía. Aquí habrían aparecido las células de los animales actuales.

Por último, el tercer paso consistiría en la incorporación, por una célula eucariota aerobia, de una bacteria fotosintética, que le confiere la capacidad de captar la energía del sol y canalizarla para la síntesis de otros productos. Y este paso daría lugar a las células que hoy forman los organismos vegetales.

Bien, estudiemos las células vegetales. Son capaces de captar la energía y fijar moléculas inorgánicas como el dióxido de carbono, del cual utilizarán el átomo de carbono para dar distintos carbohidratos, base de los ciclos del metabolismo vegetal.
Si nos fijamos ahora en la composición de la atmósfera, veremos algo que no nos cuadra. La atmósfera está compuesta por un 0.085% de CO2, teniendo en cuenta incluso esto del calentamiento global... frente a un 78% de Nitrógeno. ¿Por qué no son capaces las células vegetales de captar este compuesto tan abundante?

Las células vegetales necesitan el nitrógeno para vivir, es uno de esos nutrientes esenciales, pero son incapaces de fijarlo por sí solas. Pero lo tienen. Obtienen el nitrógeno gracias a unas bacterias fijadoras de nitrógeno con las que establecen una relación de simbiosis. Estas bacterias se desarrollan en las raíces de casi todas las plantas, aportando nitrógeno a éstas a cambio de protección y nutrientes.



¿Cómo sería la célula perfecta? Sería la célula capaz de incluir en su interior una de estas bacterias fijadoras de nitrógeno, completando así las necesidades metabólicas de la célula. Sería el cuarto paso de la teoría endosimbiótica. El origen de la célula perfecta.

3.1.11

Genialidad

¡Joder! Pero si hace más de dos meses que no escribo nada por aquí... hay que ver cómo pasa el tiempo.

Pues bien, hoy quiero hablaros de la genialidad. Esa magnífica sensación que pone la guinda a cualquier momento, a cualquier relación o cualquier amistad. Yo creo que es esencial, es necesario sentir la genialidad en nuestras vidas. Hacer de los momentos más vulgares, los más especiales. Geniales.

¿Y qué es la genialidad? No se puede describir con palabras, pero estoy seguro de que todos los que leáis esto sabréis a qué me refiero. Unos más que otros pero lo sabréis.

Es esa chispa mágica.

Es esa tilde que siempre lleva la esdrújula.

Y si no está, falta algo...

28.10.10

Aprendiendo a equivocarme


Llevo 20 años aprendiendo a equivocarme. Y me quedan aún unos cuantos, o eso espero.

Porque en la vida no hacemos otra cosa que eso, equivocarnos. Tomamos decisiones todos los días y todos los días cometemos errores. Y sería un error fatal pensar que esto no es así, pues nunca sabremos si la otra decisión hubiera sido más acertada.

Yo, ahora, estoy orgulloso de equivocarme. Porque soy humano y en cada decisión estás expuesto al riesgo, al error. No decidir es aún peor, es no atreverse a vivir. Siempre nos queda la incertidumbre de lo que hubiera pasado... y nada nos quita lo que ya hemos vivido.

No me gustaría ser como un barco de papel navegando a la deriva por un pequeño riachuelo. Sin posibilidad de cambiar de rumbo, de elegir, de errar.

Me gusta equivocarme.

28.9.10

Amanece


Un nuevo día. Un nuevo curso. En El Rocío (Huelva) como en la foto, o en Murcia como cada día. Qué más da. Amanece, que no es poco.

Ha pasado un verano movidito, distinto, extraño. Especial quizás. Murcia, Castellón, Albacete, Palencia, Huelva... he recorrido buena parte de la geografía española buscando ni más ni menos que naturaleza, aves, gente con los mismos intereses y ganas de pasarlo bien.

Un verano excepcional, con cosas que antes no había vivido y otras que sin duda me han faltado.

Otro más.

27.8.10

Pequeñas cosas

Pensad por un momento en esas pequeñas cosas. Esos sutiles detalles de cada día que sin darnos cuenta van moldeando una vida como si de una perfecta escultura se tratara. Todas esas coincidencias, esos matices de cualquier momento pasado que por suerte y azar nos llevaron a vivir algo que ahora lo es todo. Esas pequeñas motas de polvo en el camino que desviaron tu ruta hacia un lugar. Hacia un destino, por llamarlo de alguna manera.

Es todo aquello por lo que somos lo que somos. Y estamos orgullosos de serlo.

Me ha dado que pensar escuchando una canción de Alejandro Sanz -no me juzguéis por esto, que muchos me conocéis-. Me refiero a todo lo que en algún momento de nuestra vida nos ha influido a la hora de tomar un camino u otro. Consciente o inconscientemente. Detalles que a la larga, sin darte cuenta, pueden ser responsables de cosas maravillosas. Pensad si no en algún amigo o amiga, seguro que si retrocedéis en vuestra mente encontráis que el inicio de esa bonita amistad no es más que una serie de absurdas coincidencias. Pensad también en lo que estéis estudiando, ¿por qué? Ahí están las pequeñas cosas.


Estos días he pasado una semana en un pequeño pueblo de la estepa palentina, Fuentes de Nava. A mi me ha resultado simplemente fascinante el ambiente, la gente, la amabilidad reinante en las calles. Y eso que estoy acostumbrado a moverme por pueblos pequeños.
Hemos estado en compañía de voluntarios de la Fundación Global Nature, y como siempre, conoces gente, sientes cosas nuevas, experiencias, momentos especiales en el campo, naturaleza. Pequeñas cosas que quien sabe si en un futuro servirán de algo o marcarán un camino en tu vida.

Todo influye, por insignificante que parezca. Aunque lo rechaces, aunque lo aceptes. Siempre quedará algo de esas pequeñas cosas.

13.7.10

Fuerza

Hoy pido fuerza. Pido fuerza para quien la necesite, para un mundo débil que se hunde cada vez más en su propia miseria.

No pido fuerza para mi. Siempre habrá alquien que la necesite más que yo.

Pido fuerza para respirar, para abrir los ojos cada mañana y ver salir el Sol. Pido fuerza para vivir, luchar, y seguir adelante.

Siempre adelante.