14.2.10

En vivo y en directo


¿Quién no ha ido alguna vez a un espectáculo en directo? Música, teatro... no soy fiel seguidor de este tipo de eventos pero de vez en cuando me escapo a algún concierto. ¿A qué se debe esa mágica sensación de formar parte de la música? Sentirla en el cuerpo y notar cómo se te eriza el vello. Impresionante.

Hay artistas que saben hacer del directo un espectáculo magistral. No pasa nada si hace frío, está lloviendo o hace un rato estabas enfadado con alguien. No pasa nada si no es la mejor canción o la mejor obra -pero claro que importa- el caso es que te hacen sentir especial.

Algo que queda claro en estos casos es que los "culpables" de que vivamos en este mundo de microclases y grupos culturales son personas normales y corrientes. Como tú y como yo. Pero que subidas a un escenario pueden hacer que miles de personas se dejen la voz gritando sus canciones.

Este fin de semana vi a Fito en concierto. El día, sinceramente, no podía ser peor. El concierto, el ambiente, la música... inmejorable. Parar la música en el escenario y en tu cerebro, y escuchar a la gente cantando a viva voz... no tiene comparación. No sabría describir la sensación. Ese escalofrío que te sube por la espalda y te eriza el vello...

1 comentario:

Carlos Galeon dijo...

El concierto en directo es como un rito; hace que te entregues e integres al resto de asistentes, y al mismo tiempo - dependiendo de la actuación de los artistas - también con estos. Es igual que las antiguas danzas tribales, en las que el cuerpo se abandona para entregarse a los espíritus. Un saludo.